En la actualidad, todavía existe un alto grado de desinformación a la hora de hacer frente a una situación de presunta vulneración de derechos por parte de un médico o de la administración sanitaria. Por ello, si pretende que los reclamos contra este tipo de agresiones profesionales prosperen es importante conocer las distintas fórmulas para denunciar una negligencia, los plazos y el proceso a seguir. Cuando la negligencia se haya producido en un centro privado lo más conveniente es dirigirse, por escrito, al responsable del centro y al causante del daño.

En primer lugar, antes de interponer una demanda es aconsejable recopilar todos los datos que acrediten que, efectivamente, ha existido negligencia médica. Lo más adecuado, para el particular en estos casos es recibir asesoramiento de un abogado. Éste en colaboración con un especialista médico, podrá confirmar que el paciente realmente ha sido víctima de una negligencia médica. También, resulta de gran interés tener una valoración que se oriente de la indemnización que podría resultar para saber cuál, es el interés económico y comprobar de esta forma si compensa poner en marcha los procedimientos que hagan efectiva la reclamación.

Por lo general, se recomienda recurrir a la vía penal en casos de fallecimiento o lesiones graves ya que es rápida, económica y porque puede lograr lo que le afectado pretenda, ya sea la inhabilitación y la cárcel para el profesional. En cambio, para sucesos más leves se suele optar por la vía civil, si bien es la más cara, también es la más eficaz. En este caso, si se gana la demanda el paciente recibirá únicamente una compensación económica, aunque si finalmente se demuestra que no ha existido negligencia médica el demandante se hará cargo del pago de los gastos que genera el proceso.