Y quién castiga la Negligencia Médica
Miércoles, 17 Septiembre 
Muchos casos se han dado de esta naturaleza; se sabe
por los medios de comunicación televisiva que cuando se
busca al culpable no se lo encuentra, solo se consigue las
declaraciones de los pacientes afectados
Pero cómo comprobar si
existe negligencia médica, cuando los cómplices no quieren ayudar
a conseguir la evidencia y el paciente solo queda en deplorables
condiciones humanas.
La preocupación cunde en El Oro, últimamente se conoce de
un caso muy particular en Huaquillas, se sabe que en el mes de
marzo en una clínica de Machala se realizó una operación y al
médico no lo volvieron a ver mas, los rumores de que no sería el
único caso de negligencia se ha propagado, hasta tal punto que en
otra clínica de la ciudad bananera si conocen el caso.
El paciente fronterizo desesperado porque la mala operación
le estaba hinchando la pierna, acudió a una clínica de Cuenca y le
solucionaron el problema, pero no con buenos resultados, dejando
a sí en mal predicamento a los galenos de El Oro.
En la capital azuaya al parecer conocen que en Machala hay
dos casos similares, y los familiares impotentes económicamente
no pueden seguir una investigación exhaustiva del caso porque se
les ha negado entregar la documentación para seguir una acción
legal; no se ha denunciado legalmente ante una fiscalía porque tienen
miedo a las represalias, pero se espera que alguien lo haga y
que se castigue al mal elemento que según se advirtió trabajaría
para el Estado en una institución de Machala.
Al momento el paciente; después de mas de tres meses ha acudido
a los familiares para que hagan actividades y poder reunir los
fondos necesarios para pagar la deuda pendiente que tienen en la
otra clínica donde le solucionaron a medias el problema.
Estamos al borde de la desconfianza en los médicos, solo por
el error de uno de ellos y no puede ser posible que los galenos de
prestigio encubran a quienes denigran su profesión.
Es hora que
se ponga un pare a estas situaciones, que hacen quedar mal, no
solo a la clase médica de El Oro sino del país, y qué pensar de las
universidades donde se graduó este doctorcito que en vez de ejercer
bien su profesión, le presta quemeimportismo, sin que nadie
pueda sancionarlo.
Se está pendiente de la actitud de las autoridades, no sea cosa
que después se diga que nadie dijo nada al respecto, para cuando
lleguen otros lamentos como el del caso Cabrera, y digan que si
sabían pero nadie actuaba.
Entonces la hora llegó para que el
Ministerio de Salud haga eco de las denuncias y se ponga el stop
al mal ejercicio de la profesión y que el Alma Mater no siga graduando
este tipo de “profesionales“.
Y si hubo un error; del cual todos los tenemos porque somos
humanos; entonces, el médico debe asumir su responsabilidad y
ayudar a la recuperación del paciente sin cobrarle los honorarios
y más bien aportar económicamente para pagar la deuda adquirida
ocasionada por su mala intervención o error involuntario.
